Ahora que vamos despacio Una buena ocasión para contar mentiras impunemente a bordo de un coche.
Oficina de Correos
¡Tenemos muchos premios!
Cantar villancicos y celebrar está bien, pero como en todo: ¡con moderación! Ha llegado a nuestra redacción el caso de un pastor que, emocionado por el nacimiento del Niño Jesús, ¡rompió nada menos que tres pares de castañuelas!